NO AL ABORTO EN COLOMBIA - EL ABORTO GENERARA INESTABILIDAD JURÍDICA EN COLOMBIA.

Petición a: MAGISTRADO ALEJANDRO LINARES - MINISTRO DE JUSTICIA - FISCAL GENERAL DE LA NACIÓN

 

NO AL ABORTO EN COLOMBIA - EL ABORTO GENERARA INESTABILIDAD JURÍDICA EN COLOMBIA.

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NO AL ABORTO EN COLOMBIA - EL ABORTO GENERARA INESTABILIDAD JURÍDICA EN COLOMBIA.

Comedidamente, a través del presente documento, me dirijo a usted en procura de la estabilidad jurídica del País y con amparo en el Art. 23 de la Constitución Nacional para que justificado en la INVITACIÓN que le fue realizada por la Corte Constitucional en el Proceso de Radicación D- 13255 promovido por la doctora Natalia Bernal el 13 de Mayo de 2019, sobre política criminal y derecho penal como medida de última ratio en relación con el delito de aborto (art. 122 del Código Penal y sin perjuicio de la opinión técnica sobre la materia que tengan a bien poner de presente a ese despacho, se solicita la salvaguarda de los derechos fundamentales del Nasciturus contemplada en la Carta Política y otros tratados internacionales. No se comprende por qué cuando la Corte Constitucional ha afirmado que: - el Nasciturus es un ser humano, - es existencialmente diferente a la madre, - el aborto le parece repudiable. Está a¬¬¬¬valando y despachando jurisprudencia que conduce a postulados contrarios. Por eso, en razón a que puede profundizarse una inestabilidad jurídica nacional por jurisprudencias con interpretaciones contrarias avalando la despenalización del aborto art. 122 del código penal, se solicita actuar en conformidad a sus funciones para lograr la unidad de interpretación jurídica en favor del derecho fundamental de la vida del Nasciturus, conforme a las siguientes OBSERVACIONES.- I. EN REPRESENTACIÓN DEL QUERER DEL PUEBLO COLOMBIANO, LA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE QUE ELABORÓ LA CONSTITUCIÓN DESCARTÓ PERMITIR EL ABORTO EN EL ORDENAMIENTO JURÍDICO NACIONAL Y DEJO EN MANOS DEL LEGISLADOR REGULAR LA PENALIZACIÓN. Las pruebas están en las sentencia C-133 de 1994, cuyo documento descargado en físico, página 8 de 34, menciona que el Ministerio de Justicia expresó lo siguiente: "El tema del aborto o la opción libre a la maternidad fue debatido profundamente en la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, en donde inicialmente se quiso consagrar. Pero, tanto en la comisión respectiva como en la plenaria de la Asamblea dicha propuesta no tuvo acogida...". Además, en dicha sentencia, página 13 de 34, la Corte confirmó lo anterior: El reconocimiento constitucional de la primacía e inviolabilidad de la vida excluye, en principio, cualquier posibilidad permisiva de actos que estén voluntaria y directamente ordenados a provocar la muerte de seres todavía no nacidos, y autoriza al legislador para penalizar los actos destinados a provocar su muerte. La vida del nasciturus encarna un valor fundamental, por la esperanza de su existencia como persona que representa, y por su estado de indefensión manifiesto que requiere de la especial protección del Estado. En la Asamblea Constituyente, al discutirse lo relativo a los derechos de la mujer, unánimemente se desechó por inconveniente una propuesta, en el sentido de que "la mujer es libre de elegir la opción de la maternidad conforme a la ley ...", lo cual es indicativo de que el Constituyente no optó, por la permisión del aborto, y dejó en manos del legislador, regular los términos de su penalización. II. LA CORTE CONSTITUCIONAL RECONOCIÓ QUE EL NASCITURUS ES UN SER HUMANO El Diecisiete (17) de Marzo de 1994, la Corte Constitucional por medio de sentencia que decidía una demanda de inconstitucionalidad, por primera vez se enfrentaba a definir el inicio de la existencia del ser humano, para ello extrajeron apartes del testimonio del doctor Jéröme Lejeune, profesor de Genética Fundamental en la Universidad de René Descartes y miembro del Instituto de Progénesis de París ante el Subcomité del Senado de los Estados Unidos de separación de poderes, precisamente sobre el momento en que comienza la vida humana a lo cual éste expresó: "¿Cuándo comienza a existir un ser humano? Trataré de dar la respuesta más precisa a esta cuestión de acuerdo con los conocimientos científicos actuales. La biología moderna nos enseña que los progenitores están unidos a su progenie por un eslabón material continuo, de modo que de la fertilización de una célula femenina (el óvulo) por la célula masculina (el espermatozoide) surgirá un nuevo miembro de la especie. La vida tiene una historia muy, muy larga, pero cada individuo tiene un comienzo muy preciso, el momento de su concepción”. (Negrilla fuera de texto) Es por esto que recalca que la protección de la vida humana es de carácter constitucional, pues el ser humano debe ser protegido en todo su proceso biológico Con el solo hecho de ser concebido es un ser humano. Por eso entrando a la Sentencia C- 013 de 1997 se especifica “La Constitución protege el de la vida como valor y derecho primordial e insustituible, del cual es titular todo ser humano, desde el principio y hasta el final de su existencia física” Apuntala la corte lo siguiente: “Su naturaleza humana no se adquiere de un momento a otro mediante la ruptura del cordón umbilical sino que acompaña al fruto de la concepción desde el principio. Resultaría artificial y carente de todo respaldo científico la teoría que sostuviera que, con antelación al nacimiento, aquella que se desarrollaba en el interior de la matriz no era vida o que no correspondía a un ser humano. De lo cual se desprende que siempre, desde la fecundación, fue y sigue siendo digna de respeto y tutela jurídica” . Es decir para la corte no se concibe el no considerarse que la vida que se desarrolla en el vientre de una mujer no sea un ser humano, cuando lo es desde la fecundación. Por eso el interrumpir esa vida en gestación significaría eliminar también su existencia legal futura. De aquí se deduce que no importa la forma en que se lleve a cabo la fecundación humana, de forma natural o artificial, el fruto de la concepción es claramente un ser humano. Un ser humano que está en un proceso de gestación. “La muerte prematura del ser humano en gestación elimina de raíz y de manera violenta las posibilidades de su futura existencia, ante lo cual el Estado no puede permanecer indiferente”. La Corte adopta el criterio de que lo fecundado es un nuevo ser humano y es desde la fecundación el principio en que la Constitución lo protege, por ello asevera que “En criterio de esta Corte, la vida que el Derecho reconoce y que la Constitución protege tiene su principio en el momento mismo de la fecundación y se extiende a lo largo de las distintas etapas de formación del nuevo ser humano dentro del vientre materno, continúa a partir del nacimiento de la persona y cobija a ésta a lo largo de todo su ciclo vital” Por eso en la sentencia se enfatizó que el aborto era una forma de acabar la vida del ser humano, porque “el aborto, a juicio de la Corte, es un acto en sí mismo repudiable, en cuanto cercena de modo irreparable la vida de un ser humano en formación” (Negrilla fuera de texto). Ya en la Sentencia T – 223 de 1998, se eleva a los seres humanos que aún no han nacido como seres humanos al cubrírsele constitucionalmente de la protección de sus derechos, y por mandato de los convenios internacionales, anunciado así: “Los innumerables tratados y convenios internacionales suscritos por Colombia, así como el preámbulo de la Constitución Política, cuando asegura que el Estado tiene la obligación de garantizar la vida de sus integrantes; el artículo 43, al referirse a la protección de la mujer embarazada, y el artículo 44, cuando le garantiza a los niños el derecho a la vida, no hacen otra cosa que fortalecer la premisa de que los individuos que aún no han nacido, por la simple calidad de ser humanos, tienen garantizada desde el momento mismo de la concepción la protección de sus derechos fundamentales”. (Negrilla fuera de texto) Esto mismo se extrajo en la Sentencia T- 179 de 1993. En conclusión gracias a la Jurisprudencia, se puede afirmar que el ser humano comienza su existencia desde la fecundación, y desde ese momento debe ser protegido. En el cigoto hay vida humana, es un ser humano que ha empezado a formarse pero al fin y al cabo es un ser humano. No es de obviar que en las sentencias C-133/94, C-013/97 y C-213/97 la Corte reafirma la condición de ser humano del Nasciturus desde el hecho mismo de la concepción o fecundación. III. LA CORTE HA COBIJADO AL NASCITURUS COMO NIÑO POR VIRTUD DE LA CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO Y PROTEGE AL SER HUMANO ANTES Y DESPUÉS DE SU NACIMIENTO Colombia ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño, un tratado en el que son proclamados derechos esenciales para la infancia y la adolescencia y se enuncia el compromiso de las naciones que lo ratifican de ceñirse a la entera protección de éstos. El documento fue ratificado por Colombia el 28 de Enero de 1991 destacando reservas en el proceso sobre la edad mínima en que el ser humano es apto para ser reclutado en las fuerzas militares que es la de dieciocho años. En cuanto al Nasciturus, se destacan los siguientes apartados: - El ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo ley interna de cada país, se entiende como un niño. (Artículo 1) - Todos los derechos reconocidos por la convención sobre el niño, cualquiera fuera su condición o la de sus padres o representantes legales, serán garantizados por los Estados Partes, tomando las medidas necesarias para protegerle contra toda discriminación o castigo a causa de la misma condición que presente. (Artículo 2) - La vida es un derecho intrínseco de todo niño, los Estados Partes garantizarán su supervivencia y su desarrollo. (Artículo 6) - Solo después del nacimiento adquirirá otros derechos como su identidad, nacionalidad entre otros. (Artículo 7) Se desprende de todo lo anterior, que el ser humano por nacer bajo la óptica de la convención es considerado como un niño, pues la periodicidad de su desarrollo es menor a la de los menores de dieciocho años de edad y debido a su condición debe ser protegido, asegurado su derecho a la vida y a la supervivencia. El niño en su condición de maduración en un claustro ventral tiene unos derechos intrínsecos y primordiales, y solo después de su nacimiento será titular de otros más. Ya que este tratado internacional estudiado forma parte del bloque de constitucionalidad en Colombia y que debe ser factor de interpretación de la misma constitución, puede traerse a colación el instrumento más importante a término de puntualizar qué es un niño. La Corte Constitucional a través de la Sentencia C-092 de 2002, entró a definir esa significación estudiando varias opciones, expresándose de este modo “El Diccionario de la Lengua Española (Real Academia de la Lengua) define los conceptos de niñez, pubertad y adolescencia así: Niñez es el “período de la vida humana, que se extiende desde el nacimiento a la pubertad”. Pubertad es “la primera fase de la adolescencia en la cual se producen las modificaciones propias del paso de la infancia a la edad adulta”. Adolescencia es la “edad que sucede a la niñez y que transcurre desde la pubertad hasta el completo desarrollo del organismo.” Por su parte, el legislador colombiano consagra las siguientes definiciones en el artículo 34 del Código Civil: el infante o niño es aquél que no ha cumplido siete años de edad, impúber el varón mayor de siete y menor de 14 años y la mujer entre los siete y los doce, y es menor adulto el varón de catorce a dieciocho y la mujer entre doce y dieciocho años de edad”. En el tiempo en que se profirió esta providencia, estaba vigente el Código del menor, legislación que precedió a Ley de Infancia y Adolescencia, según el cual por el artículo 28, "se entiende por menor quien no haya cumplido los 18 años.", siendo menores los Infantes, los impúberes y los menores adultos. Al ser este código derogado por el artículo 217 de la Ley 1098 de 2006 con ciertas excepciones, el significado de menor quedó divagado. Aun así, no se quedó allí la Corte Constitucional pues al pronunciar la falta de claridad de la noción de niño en cuanto a las edades límites para diferenciar los conceptos anteriores (Niño, adolescente, menor, étc), éste debía tener un sustento internacional, por eso aclaró que “la Corte, con un gran sentido garantista y proteccionista ha considerado que es niño, todo ser humano menor de 18 años, siguiendo los parámetros de la Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada mediante Ley 12 de 1991, que en su artículo 1º establece: "Para los efectos de la presente Convención, se entiende por niño todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad." (Negrilla fuera de texto) Nótese, que aun cuando fue apuntada por la Corte Constitucional como primera opción del significado de niñez la aportada por la Real Academia de la Lengua donde el límite de inicio es el nacimiento, se prefirió la proferida por la Convención de los derechos del niño, por resultar garantista. El nacimiento no es un límite, ni tampoco lo fue para la ley al declararse límite de edades, llamársele niño o infante a aquel “que no ha cumplido siete años”. A parte de ello y sobre la misma norma internacional en la Sentencia C–154 de 2007 se afirma su carácter vinculante y el hecho de que el niño es un ser humano con dos condiciones particulares enunciando: “En la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989 y ratificada por Colombia mediante Ley 12 de 1992, al reconocer que, por sus condiciones particulares, el niño es un ser humano en estado de inmadurez física y mental que necesita “protección y cuidado especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento (…)" (Negrillas fuera de Texto). El Nasciturus es pues, un niño que cumple perfectamente con esas condiciones que enuncia la Corte, la posesión de una inmadurez física y mental como ser humano en proceso de formación que es, antes del nacimiento o sin necesidad del nacimiento como tal. Además es menor de edad al no cumplir ni dieciocho años de vida a la luz de la Convención de los derechos del niño de la ONU. IV. EL NASCITURUS ES UNA PERSONA. Cómo se explicó con anterioridad, la Corte Constitucional dio a entender que el Nasciturus no era una persona humana según la Sentencia C-355 de 2006, descargada en físico en su página 180: “La protección de la vida del embrión o del feto, que también es una obligación del Estado, en tanto que principio de la vida humana y en tanto que protección a la mujer embarazada, no implica que la protección de éste deba ser la misma para el embrión humano, para el feto humano y para la persona humana. La protección del embrión y del feto en sus primeras etapas es la protección de la concepción como fenómeno que da inicio a la vida, la protección a la potencialidad que el óvulo fecundado representa, lo cual es a todas luces conforme con el principio de la dignidad del ser humano desde el momento en que éste lo es en potencia si bien aún no lo es en términos físicos, fisiológicos, sociales o jurídicos. La protección del feto que puede vivir extrauterinamente, es la protección del nacido y la protección de la persona, entendida en términos jurídicos, es la protección plena, es decir, la protección al sujeto de derechos y obligaciones. Más con justificación en la Convención Interamericana de Derechos Humanos ratificada por Colombia, si el Nasciturus es un ser humano, lo cobija el concepto de Persona, cuestión que simultáneamente está estudiando el Doctor ALEJANDRO Linares e la Corte Constitucional en el proceso D-13225. La Convención Interamericana de Derechos Humanos, también llamada Pacto de San José de Costa Rica , entró en vigencia el 18 de Julio de 1978, es un instrumento donde todos los estados miembros “se comprometen a respetar los derechos y libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona que esté sujeta a su jurisdicción, sin discriminación alguna (...) " . Entre estos derechos destacamos: • Todo ser humano es considerado una persona, para efectos de la convención (Artículo 1 No. 2) PARTE I - DEBERES DE LOS ESTADOS Y DERECHOS PROTEGIDOS CAPITULO I - ENUMERACION DE DEBERES Artículo 1. Obligación de Respetar los Derechos 1. Los Estados Partes en esta Convención se comprometen a respetar los derechos y libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona que esté sujeta a su jurisdicción, sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social. 2. Para los efectos de esta Convención, persona es todo ser humano. (Negrilla fuera de texto) • Toda persona tiene derecho a que le sea reconocida su personalidad jurídica (Artículo 3) • Toda persona tiene derecho al respeto de su vida desde el momento de su concepción, nadie puede ser privado de ella arbitrariamente (Artículo 4). • Toda persona tiene derecho al respeto de su integridad física, psíquica y moral y no debe ser sometido a tratos crueles inhumanos o degradantes. En conclusión el ser humano por nacer, por el hecho de ser humano es persona, tiene personalidad jurídica y se le debe respeto a sus derechos más intrínsecos, como el hecho de existir. Así las cosas, la Corte al haber dicho que el Nasciturus es un ser humano, no podría desconocer la Convención y decir que éste no es una persona. Seguidamente se expresa que Esta es la perspectiva de la Corte sobre el concepto de persona: “Estima la Sala, que persona, es lo mismo que decir sujeto de derecho, en virtud de que "el hombre sólo es persona en sentido jurídico en cuanto es titular de los derechos y obligaciones correlativas cuya realización dentro del orden y la justicia es el fin del derecho objetivo, de la norma" (Negrilla fuera de Texto). Vemos como por ejemplo según la Convención americana sobre Derechos Humanos ratificada por Colombia por la Ley 16 de 1972, (un convenio entre Estados sobre reconocimiento de Derechos con consideración de tratados previos como la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y la Declaración Universal de los Derechos Humanos) acentúa en el artículo 1, y su inciso 2: “Para los efectos de esta Convención, persona es todo ser humano”. Esta Declaración consagra varios derechos para la persona como todo ser humano, como por ejemplo el derecho a la vida (Art. 4), a la Integridad Personal (Art. 5), el derecho a la Libertad Personal (Art. 7), a la Protección, a la honra y dignidad (Art. 11), entre otros. La característica es que cada uno de estos artículos comienza invariablemente con la oración: “Toda persona tiene derecho a…” entiéndase entonces como “todo ser humano tiene derecho a…” La noción de persona está muy ligada a la personalidad jurídica, la Corte Constitucional se remitió a extraer la acepción dada por Kant, para explicar esta relación, "Si el hombre es una realidad natural, la persona es una noción elaborada por la ciencia del derecho, de la cual ésta podría, por lo tanto prescindir. Facilita la descripción del derecho, pero no es indispensable, ya que es necesario siempre remitirse a las normas que regulan la conducta de los individuos al determinar sus deberes, responsabilidades y derechos subjetivos. Decir de un hombre que es una persona o que posee personalidad jurídica significa simplemente que algunas de sus acciones u omisiones constituyen, de una manera u otra, el contenido de normas jurídicas” . (Negrilla fuera de texto). Se deduce entonces que el hombre es persona cuando sus manifestaciones corresponden o se enmarcan dentro de normas jurídicas. En la Sentencia C-591 de 1995, debido a la cita ya anotada, se concluye que “El ser persona es, precisamente, el tener personalidad jurídica” , pero a modo de aclaración, al debatirse cuando se origina la existencia legal de la persona, disiente con la forma escrita en que en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, consagra en su artículo seis, que la personalidad jurídica es un derecho de los seres humanos, endilgando la esclavitud existente en ciertas naciones que firmaban y ratificaban la adhesión a la Declaración Universal. Si bien Kant, alega la distinción de los conceptos hombre y persona, lo más congruente es la posición de la corte en la Sentencia C-133 de 1994, al alegar que el hombre es persona al ser titular de derechos y esto corresponde a la noción de persona de Kant porque sus manifestaciones, acciones y omisiones compaginan con las normas jurídicas. Por eso es inapropiado, que se discrimine el artículo 6 de la Declaración Universal de derechos Humanos que reza: “Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica”, o lo mismo exprese el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos en su artículo 16 o el artículo 3 de la Convención Americana de Derechos Humanos sustentada con el artículo interpretativo 2 de la misma convención. Ser persona es ser sujeto de derechos de acuerdo a lo estudiado, porque la persona a la luz de los Tratados Internacionales, es un ser humano que es titular de derechos, por su puesto consagrado en normas jurídicas, ya que la persona es un concepto jurídico. Concuerda esto con el artículo 74 del Código Civil ya enunciado al afirmar: “ARTICULO 74. . Son personas todos los individuos de la especie humana, cualquiera que sea su edad, sexo, estirpe o condición”. Irónicamente es el mismo órgano jurisdiccional en la Sentencia C- 133 de 1994 el que afirma que el Nasciturus no es persona, porque ésta solo existe en la medida de que nazca y que por lo tanto merece su protección como futura persona que representa con plena satisfacción del artículo 90 de la ley civil. Lo que tiene entonces es una personalidad condicional porque sus derechos están sujetos a una condición suspendida hasta su nacimiento vivo, en concordancia con el artículo 93 del Código Civil. Ya que esto es así vale la pena que sean revisados los artículos 90 y siguientes del Código que actualmente esta estudiando la Corte en la D-13225, pues la postura no es coherente con los tratados internacionales y la sana doctrina. Empero tras las razones vistas como ser humano y el amparo que las normas internacionales dan al derecho del reconocimiento de su personalidad jurídica, el Nasciturus al ser sujeto de derechos es persona. V. LA CORTE CONFIRMÓ QUE EL NASCITURUS ES SUJETO DE DERECHOS Y QUE ÉSTOS SON FUNDAMENTALES. En un estudio de las Sentencias C-133 de 1994 y la T-223 de 1998, se encontró que la Corte Constitucional predica que el Nasciturus es un Sujeto de derechos y en tres (Sentencias C-013/97, T-1502/00, T-1634/00) se afirma que son titulares de derechos, que como ya se explicó, son fundamentales, y se limitan a los más necesarios a su existencia y supervivencia. Baste el propio pronunciamiento de la Corte en estas sentencias con citas separadas en su título pertinente sobre esto, para dejar claro que el Nasciturus es Sujeto de derechos, afirmándose que: “La tradición jurídica más acendrada, que se compagina con la filosofía del estado social de derecho, ha reconocido que el nasciturus es sujeto de derechos en cuanto es un individuo de la especie humana. Los innumerables tratados y convenios internacionales suscritos por Colombia, así como el preámbulo de la Constitución Política, cuando asegura que el Estado tiene la obligación de garantizar la vida de sus integrantes; el artículo 43, al referirse a la protección de la mujer embarazada, y el artículo 44, cuando le garantiza a los niños el derecho a la vida, no hacen otra cosa que fortalecer la premisa de que los individuos que aún no han nacido, por la simple calidad de ser humanos, tienen garantizada desde el momento mismo de la concepción la protección de sus derechos fundamentales”. (Negrilla Fuera de texto). VI. EL ABORTO ES REPUDIABLE PARA LA CORTE CONSTITUCIONAL Y DEBE PROTEGERSE EL DERECHO FUNDAMENTAL DE LA VIDA DEL NASCITURUS CON LAS NORMAS INCLUSO LAS PENALES Tal como se reitera, la Corte expresó en la Sentencia 213 de 1997: El aborto, a juicio de la Corte, es un acto en sí mismo repudiable, que, en cuanto cercena de modo irreparable la vida de un ser humano en formación, lesiona gravemente el derecho constitucional fundamental del que se trata y exige del Estado la consagración de normas que lo repriman y castiguen, si bien la ley tiene autonomía para prever causales de justificación o exculpación, como ocurre con todos los delitos, (…) Como ya lo ha puesto de presente la Corte, "el derecho a la vida sólo puede ser efectivamente garantizado cuando el Estado ejerce a plenitud la exclusividad de la administración de justicia y el privilegio de la coerción legítima" (Cfr. Corte Constitucional. Sentencia T-102 del 10 de marzo de 1993), lo cual excluye tanto la posibilidad de que las personas hagan justicia por su propia mano como la omisión de la autoridad en la preservación y defensa cierta y eficiente de la vida. VII. SEGÚN SALVAMENTOS DE VOTO, LA CORTE YA HABÍA EQUIPARADO ANTES DE LA SENTENCIA C-355 DE 2006 AL NASCITURUS COMO UNA PERSONA HUMANA. Estudiados los salvamentos de voto, en las Sentencias C-133 de 1994, C-013 de 1997, se observa que los Magistrados CARLOS GAVIRIA DIAZ, ALEJANDRO MARTÍNEZ CABALLERO y EDUARDO CIFUENTES MUÑOZ, habían expresado a la corte en pleno lo siguiente: “Según la doctrina mayoritaria, la Constitución y el derecho internacional reconocen el derecho a la vida del nasciturus. La Corte equipara al no nacido a la persona humana y le otorga protección absoluta por ser expresión del valor de la vida. Estima que la vida humana es intrínsecamente valiosa por lo que resulta inaceptable moral y jurídicamente poner término a una vida ya iniciada”. VIII. LA CORTE CONSTITUCIONAL HABÍA EXPRESADO QUE EL EMBARAZO NO ES UNA ENFERMEDAD Y QUE NO LIMITA EL LIBRE DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD DE LA MUJER, POR LO TANTO, SU PROYECTO DE VIDA La Corte Constitucional en su sala plena ya había estudiado el impacto de una nueva criatura en la vida de la madre, en especial de una mujer en estado de indefensión. La Sala plena de la Corte Constitucional profirió la Sentencia SU-1167 de 2001 sobre una tutela instaurada por un pensionado de ECOPETROL contra dicha entidad por habérsele excluido del servicio médico a su hija al quedar en embarazo y suponer ECOPETROL que ella ya había conformado una nueva familia. La tutela tuvo como ánimo, el desconocimiento del padre de la criatura y la dependencia económica de la hija por su estado mental. Esta sentencia fue aprobada el seis (6) de noviembre de 2001 en Bogotá y el Magistrado Ponente fue el Doctor Eduardo Montealegre Lynett. Las consideraciones de la Corte fueron: A) “El acto discriminatorio es la conducta, actitud o trato que pretende - consciente o inconscientemente - anular, dominar o ignorar a una persona o grupo de personas, con frecuencia apelando a preconcepciones o prejuicios sociales o personales, y que trae como resultado la violación de sus derechos fundamentales.” (Negrillas fuera de texto) B) La autonomía e individualidad de la mujer no se reduce a que sea instrumento de procreación. C) La libertad de la mujer no se reduce por el hecho del embarazo. D) Tampoco implica el embarazo la obligación de constituir familia. E) El embarazo no es una enfermedad. F) “El embarazo, cuya posibilidad asume la mujer, así como el hombre, aunque la coloca en una situación que la hace merecedora de especial atención (C.P. art. 43), no le impide realizar su proyecto de vida” G) “Cuando la familia esté en imposibilidad de brindar protección a los niños, le corresponde a la sociedad o al Estado la protección”. Es decir, la mujer conserva su dignidad y no depende esto el ser procreadora o no, cuando ella no pueda hacerse cargo de su hijo corresponde al Estado brindarle la protección que necesite. Grosso Modo, si la madre no puede hacerse cargo de su hijo, por ejemplo, no debe abortarlo, El Estado debe asumir la tutela jurídica de la vida y la dignidad humana de madre e hijo. Además, la corte ya había resuelto que la mujer no perdía su dignidad al convertirse en madre y que: “aun admitiendo, en gracia de discusión, que la prohibición legal del aborto en los eventos descritos implicara agravio a la dignidad de la mujer, este derecho no podría jamás entenderse como prevalente sobre el de la vida del que está por nacer” IX. LA OBSERVACIÓN GENERAL DE LAS SENTENCIAS ESTUDIADAS PROVENIENTE DE LA CORTE, NO ESTÁN DINAMIZÁNDOSE, SE ESTÁN CONTRADICIENDO. La Corte Constitucional, órgano jurisdiccional que vigila por el cumplimiento de la misma constitución, nace en 1991 por la Carta Política pero su primera sentencia se logra en el año de 1992. Sus fallos sobre el Nasciturus tienen posiciones contrapuestas, como se puede observar en las sentencias analizadas en este trabajo escrito desde el año de 1993 hasta el año 2009. Por medio de la jurisprudencia se ha definido al ser humano por nacer o no nacido como Nasciturus propiamente, y en varias sentencias posteriores le protegen por virtud del artículo 11 el derecho a la vida. Sin embargo hay algo marcadamente contradictorio, en muchas de ellas la Corte afirma que el Nasciturus es un sujeto de derechos (Sentencias C-133/94 T-223/98), es titular de derechos (Sentencias C-013/97, T-1502/00, T-1634/00), que sus derechos son fundamentales (Sentencias T-223/98, SU-491/93, T-588/04) y sus derechos son los mismos que le corresponden a los niños (Sentencias T-223/98, SU-491/93, T-1634/00, T-588/04). Por otra parte puede notarse que desde el año 2006, año en que salió la sentencia C–355, la Corte ha negado el hecho de que el Nasciturus es persona porque no es titular de derechos y al no tener derechos, los que prevalecen son los de la mujer gestante, o que los derechos fundamentales no son absolutos sino que se someten a ponderación, pero no se comprende porque si para la Corte Constitucional se haya manifestado que el aborto fue descartado por la Asamblea Nacional Constituyente en su jurisprudencia, que ha considerado el aborto repudiable, últimamente haya consagrado el aborto con el nombre de Interrupción Voluntaria de la Mujer como derecho fundamental. X. LOS CUESTIONAMIENTOS PRESENTES SOBRE POLÍTICA CRIMINAL YA HABÍAN SIDO EVALUADOS POR LA CORTE CONSTITUCIONAL, PERO FUERON SUPERADOS. LA DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO NO HA DISMINUIDO LOS AGRAVIOS A LA MUJER POR LOS QUE FUE DESPENALIZADO EN TRES CASOS. Solicitamos comedidamente se observen los salvamentos de voto de los Magistrados CARLOS GAVIRIA DÍAZ, ALEJANDRO MARTÍNEZ CABALLERO Y EDUARDO CIFUENTES MUÑOZ respecto de las sentencias C-133 DE 1994 Y C-013 de 1997. Las inquietudes del Magistrado ALEJANDRO LINARES EN LOS PROCESOS D-13225 Y D-13255 DE 2019 PROMOVIDOS POR LA DOCTORA NATALIA BERNAL, están relacionadas con los cuestionamientos que los magistrados que salvaron el voto para la confección de dichas jurisprudencias ya habían expresado. Es decir, la Corte Constitucional ya había estudiado estos cuestionamientos y ya lo habían debatido, al punto que el doctor EDUARDO CIFUENTES MUÑOZ volvió a salvar voto al respecto en la Sentencia en que fue ponente, la Sentencia C-213 DE 1997 Y LITERALMENTE ESCRIBIÓ: En acatamiento de la cosa juzgada constitucional, se impone la decisión adoptada en la presente providencia. No obstante, reitero los argumentos expuestos en el salvamento de voto que expuse en relación con la sentencia C-013 de 1997. XI. DESPENALIZAR EL ABORTO AUMENTÓ LOS ABORTOS, NO DISMINUYÓ LOS AGRAVIOS A LA MUJER POR LOS CUALES LO DESPENALIZARON El despenalizar el aborto en tres causales, no disminuyeron los actos abusivos, ni el acceso carnal violento en las niñas y las mujeres, ni ha incidido en hacer disminuir el número de niños gestados con malformaciones, ni en la disminución de casos de grave peligro a la salud de la mujer. Así las cosas, se ha incitado una política contra el niño, el Nasciturus, no a favor la mujer. No se entiende el incremento de embarazos no deseados y la falla en las políticas educativas sobre niños, niñas y adolescentes, no se comprende que no hay una cifra cierta de lo que está originando en la mujer casos de malformación de sus hijos, por ejemplo si obedece a factores físicos propios o a factores externos, que pudieran haberse diagnosticado o previsto, no se comprende qué está fallando en la persecución, prevención y condena de personas que hayan cometido actos sexuales abusivos que tengan como resultado embarazos. Así las cosas, el aborto no está ayudando a la mujer, solo mata a su hijo. XII. LA DEMANDANTE EN PROCESOS D-13225 Y D-13255 DE 2019, ASEGURA HABER APORTADO PRUEBAS CIENTÍFICAS Y MÉDICAS, DE QUE EL ABORTO ESTÁ CAUSANDO AGRAVIO A LA SALUD PSICOLÓGICA A LA MUJER QUE SE SOMETE AL PROCEDIMIENTO. Lastimosamente se observa en los autos del 17 y 20 de Enero de 2020 proferidos por el doctor ALEJANDRO LINARES DE LA CORTE CONSTITUCIONAL, QUE NO SE MANIFIESTA INTERÉS ALGUNO EN EL APOYO DE EXPERTOS DE LA SALUD PSIQUIATRICA O PSICOLÓGICA QUE RINDAN CONCEPTO SOBRE LAS CONSECUENCIAS DEL ABORTO SOBRE LA SALUD PSICOLÓGICA DE LA MUJER. Con preocupación también se observa una remisión de evidencia al despacho respectivo por la doctora BERNAL CANO en la que expresa: “El Doctor Octavio Escobar aporta a los procesos ante la Corte Constitucional un estudio científico muy importante, realizado sobre una muestra de 10.132 mujeres colombianas, de las cuales un grupo de 4452 que abortaron voluntariamente, presentaron secuelas emocionales como síntomas de depresión, angustia, consumo de estupefacientes, sentimientos de culpabilidad, pensamientos suicidas, pesadillas. Estos síntomas posteriores al aborto provocado comprueban la existencia de daño moral sufrido por las mujeres que abortan voluntariamente. Comprobamos entonces una vez más, en una muestra más significativa de mujeres, que el aborto legal e ilegal afectan la salud mental de las mujeres” Cabe resaltar que, ante la negativa de practicarse pruebas periciales, por parte de la Corte Constitucional en este caso, por motivos económicos tal como lo dice el magistrado ALEJANDRO LINARES en el auto de 17 de Enero de 2020 en proceso D-13255, ponen en riesgo el análisis pertinente de dichas pruebas. Quedando en el olvido. XIII. DENTRO DEL PROCESO ANTE LA CORTE CONSTITUCIONAL D-13255 DEL 13 DE MAYO DE 2019 SE OBSERVA UNA CANTIDAD DESIGUAL DE EXPERTOS, EN LOS QUE APARECE UNA MAYORÍA A FAVOR DE LAS DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO Y UNA MENOR CANTIDAD DE EXPERTOS EN CONTRA. La diferencia en la cantidad de expertos a favor de la despenalización del aborto como mayoría, daría a entender que se corre el peligro de no tener un fallo justo y confiable. La doctora NATALIA BERNAL ha solicitado en diversas ocasiones aprobaciones de AUDIENCIA PÚBLICA pero el silencio de la Corte Constitucional, cierra esa oportunidad de hacer un debate justo. Además se les ha la requerido a la mayoría de expertos dar concepto técnico sobre “la salud de la mujer gestante y las barreras administrativas subyacentes a la interrupción voluntaria del embarazo en nuestro país”. Entreviendo la experticia para consolidar el IVE. XIV. LA CORTE CONSTITUCIONAL HA DICHO QUE EL NASCITURUS ES UN SER DIFERENTE A SU MADRE En la sentencia C-133 del 17 de Marzo de 1994, la Corte constitucional afirmó: “la gestación genera un ser existencialmente distinto de la madre” Por lo tanto, no puede disponer de éste arbitrariamente. XV. LA MUJER NO RECUPERA SU DIGNIDAD HUMANA CON EL ABORTO, ANTES DE AQUÉL NUNCA LA HABÍA PERDIDO Sobre este tema en la Sentencia C-213 de 1997 aseveró: “Nadie podrá tildar de indigna a la mujer que, no obstante haber sido violada y hallarse encinta como consecuencia de la violación, decide dar a luz. No reside la dignidad de la mujer en reconocerle un derecho que naturalmente no tiene.”. XVI. LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA AFIRMA QUE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES DE LOS NIÑOS PREVALECEN A LOS DE LOS DEMÁS. CONTRADICCIÓN SOBRE LA PREVALENCIA DEL DERECHO FUNDAMENTAL DEL ABORTO O “DE LA INTERRUPCIÓN VOLUNTARIA DEL EMBARAZO-IVE” DE LA MUJER” No se comprende por qué la CORTE CONSTITUCIONAL después de la Sentencia C-355 de 2006 somete a ponderación los derechos fundamentales de los niños, cuando la Constitución ha previsto que siempre prevalecerán, si ello no fuera así, El pueblo a través de la Constitución no lo hubiera previsto así. LA CONSTITUCIÓN, AMPARA AL NASCITURUS como niño la Corte no puede contradecirse. En tenor a todo lo anterior, hago las siguientes; PETICIONES.- PRIMERO.- Exponer este conjunto jurisprudencial y las razones expuestas a la CORTE CONSTITUCIONAL para que en procura de mantener estabilidad jurídica en la interpretación normativa sobre el Nasciturus y la protección de su derecho fundamental a la vida le sea preservado el amparo constitucional correspondiente, como ser humano, como niño, como persona y como sujeto de Derechos conforme a sus propios pronunciamientos. SEGUNDO.- Se solicita comedidamente que en su concepto técnico con fecha límite del 31 de Enero de 2020 ante la Corte constitucional proceso D-13255 de 2019 tenga en cuenta la jurisprudencia y las razones aquí expuestas y en caso contrario explicar por qué no se ciñó a esta jurisprudencia de la Corte. TERCERO.- Se solicita comedidamente, advierta a la CORTE CONSTITUCIONAL LAS CONTRADICCIONES EN SU JURISPRUDENCIA para darle el orden pertinente según el espíritu de la Constitución, pues como se observó en el primer punto expuesto, la ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE no consagró el aborto, sino que lo descartó concediendo a las autoridades potestad para regular normas que protegieran al Nasciturus, como por ejemplo las punitivas, según palabras de la Corte y del Ministerio de Justicia. CUARTO.- Se solicita comedidamente, advierta a la CORTE CONSTITUCIONAL LAS CONTRADICCIONES EN SU JURISPRUDENCIA SOBRE LA CALIDAD DE PERSONA QUE TIENE EL NASCITURUS, conforme al Pacto de San José y a lo endilgado inclusive por los Magistrados que salvaron voto en la Sentencia C-133 de 1994, en la página 32 de 34. “La Corte equipara al no nacido a la persona humana y le otorga protección absoluta por ser expresión del valor de la vida”. Lo dicho por la Corte en Sentencia C-355 de 2006 CONTRADICE ESA CALIDAD. QUINTO.- Se solicita comedidamente, advierta a la CORTE CONSTITUCIONAL LAS CONTRADICCIONES EN SU JURISPRUDENCIA SOBRE el derecho fundamental de los niños consagrados en el artículo 44 de la Constitución Nacional, ya que según la carta política estos derechos prevalecen sobre los demás, más la Corte Constitucional dice que deben ser ponderados según la sentencia C-355 de 2006, así las cosas, realmente los derechos de los niños no prevalecen sobre los demás porque están condicionados. SEXTO.- Se solicita comedidamente dentro del límite de sus funciones, confirmar si la despenalización del aborto hasta ahora permitido, ha disminuido el acceso carnal violento contra la mujer, ha prevenido los peligros contra la salud de la mujer y ha permitido prever el origen de las malformaciones diagnosticadas para también prevenirlas y tratarlas. OCTAVO.-Se solicita comedidamente en su concepto ante la Corte Constitucional en proceso D-13255 de 2019 defender la vida del ser humano antes de nacer conforme a los postulados jurisprudenciales expuestos, el Pacto de San José y la Convención sobre los derechos del niño. NOVENO.- En el peor de los casos si el aborto continuara pese a que la Corte ha dicho que es algo repudiable, sea explicado bajo los límites de sus funciones, cómo se les dará una muerte sin dolor al nasciturus como ser humano y qué se harán con sus restos cuando su madre se oponga a dejarle vivir acudiendo a abortarlo. DÉCIMO.- Adelante las labores necesarias de acuerdo a sus funciones para confirmar evidencias científicas, incluidas las expuestas por la demandante NATALIA BERNAL en los casos de estudio dentro de los procesos D-13225 Y D-13255 de 2019 ante la CORTE CONSTITUCIONAL, para que las mujeres que hayan sufrido procedimientos abortivos legal o ilegalmente, no sean revictimizadas al ser ignoradas las consecuencias que el aborto haya tenido en su salud psicológica en silencio. NOTIFICACIÓN La respuesta a esta PETICIÓN podrá serme notificada en el correo electrónico de contacto por el que lo he enviado.

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Petición a: MAGISTRADO ALEJANDRO LINARES - MINISTRO DE JUSTICIA - FISCAL GENERAL DE LA NACIÓN

NO AL ABORTO EN COLOMBIA  - EL ABORTO GENERARA INESTABILIDAD JURIDICA EN EL PAIS. 

 

Comedidamente, a través del presente documento, me dirijo a usted en procura de la estabilidad jurídica del País y con amparo en el Art. 23 de la Constitución Nacional para que justificado en la INVITACIÓN que le fue realizada por la Corte Constitucional en el Proceso de Radicación D- 13255 promovido por la doctora Natalia Bernal el 13 de Mayo de 2019, sobre política criminal y derecho penal como medida de última ratio en relación con el delito de aborto (art. 122 del Código Penal y sin perjuicio de la opinión técnica sobre la materia que tengan a bien poner de presente a ese despacho, se solicita la salvaguarda de los derechos fundamentales del Nasciturus contemplada en la Carta Política y otros tratados internacionales. No se comprende por qué cuando la Corte Constitucional ha afirmado que: - el Nasciturus es un ser humano, - es existencialmente diferente a la madre, - el aborto le parece repudiable. Está a¬¬¬¬valando y despachando jurisprudencia que conduce a postulados contrarios. Por eso, en razón a que puede profundizarse una inestabilidad jurídica nacional por jurisprudencias con interpretaciones contrarias avalando la despenalización del aborto art. 122 del código penal, se solicita actuar en conformidad a sus funciones para lograr la unidad de interpretación jurídica en favor del derecho fundamental de la vida del Nasciturus, conforme a las siguientes OBSERVACIONES.- I. EN REPRESENTACIÓN DEL QUERER DEL PUEBLO COLOMBIANO, LA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE QUE ELABORÓ LA CONSTITUCIÓN DESCARTÓ PERMITIR EL ABORTO EN EL ORDENAMIENTO JURÍDICO NACIONAL Y DEJO EN MANOS DEL LEGISLADOR REGULAR LA PENALIZACIÓN. Las pruebas están en las sentencia C-133 de 1994, cuyo documento descargado en físico, página 8 de 34, menciona que el Ministerio de Justicia expresó lo siguiente: "El tema del aborto o la opción libre a la maternidad fue debatido profundamente en la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, en donde inicialmente se quiso consagrar. Pero, tanto en la comisión respectiva como en la plenaria de la Asamblea dicha propuesta no tuvo acogida...". Además, en dicha sentencia, página 13 de 34, la Corte confirmó lo anterior: El reconocimiento constitucional de la primacía e inviolabilidad de la vida excluye, en principio, cualquier posibilidad permisiva de actos que estén voluntaria y directamente ordenados a provocar la muerte de seres todavía no nacidos, y autoriza al legislador para penalizar los actos destinados a provocar su muerte. La vida del nasciturus encarna un valor fundamental, por la esperanza de su existencia como persona que representa, y por su estado de indefensión manifiesto que requiere de la especial protección del Estado. En la Asamblea Constituyente, al discutirse lo relativo a los derechos de la mujer, unánimemente se desechó por inconveniente una propuesta, en el sentido de que "la mujer es libre de elegir la opción de la maternidad conforme a la ley ...", lo cual es indicativo de que el Constituyente no optó, por la permisión del aborto, y dejó en manos del legislador, regular los términos de su penalización. II. LA CORTE CONSTITUCIONAL RECONOCIÓ QUE EL NASCITURUS ES UN SER HUMANO El Diecisiete (17) de Marzo de 1994, la Corte Constitucional por medio de sentencia que decidía una demanda de inconstitucionalidad, por primera vez se enfrentaba a definir el inicio de la existencia del ser humano, para ello extrajeron apartes del testimonio del doctor Jéröme Lejeune, profesor de Genética Fundamental en la Universidad de René Descartes y miembro del Instituto de Progénesis de París ante el Subcomité del Senado de los Estados Unidos de separación de poderes, precisamente sobre el momento en que comienza la vida humana a lo cual éste expresó: "¿Cuándo comienza a existir un ser humano? Trataré de dar la respuesta más precisa a esta cuestión de acuerdo con los conocimientos científicos actuales. La biología moderna nos enseña que los progenitores están unidos a su progenie por un eslabón material continuo, de modo que de la fertilización de una célula femenina (el óvulo) por la célula masculina (el espermatozoide) surgirá un nuevo miembro de la especie. La vida tiene una historia muy, muy larga, pero cada individuo tiene un comienzo muy preciso, el momento de su concepción”. (Negrilla fuera de texto) Es por esto que recalca que la protección de la vida humana es de carácter constitucional, pues el ser humano debe ser protegido en todo su proceso biológico Con el solo hecho de ser concebido es un ser humano. Por eso entrando a la Sentencia C- 013 de 1997 se especifica “La Constitución protege el de la vida como valor y derecho primordial e insustituible, del cual es titular todo ser humano, desde el principio y hasta el final de su existencia física” Apuntala la corte lo siguiente: “Su naturaleza humana no se adquiere de un momento a otro mediante la ruptura del cordón umbilical sino que acompaña al fruto de la concepción desde el principio. Resultaría artificial y carente de todo respaldo científico la teoría que sostuviera que, con antelación al nacimiento, aquella que se desarrollaba en el interior de la matriz no era vida o que no correspondía a un ser humano. De lo cual se desprende que siempre, desde la fecundación, fue y sigue siendo digna de respeto y tutela jurídica” . Es decir para la corte no se concibe el no considerarse que la vida que se desarrolla en el vientre de una mujer no sea un ser humano, cuando lo es desde la fecundación. Por eso el interrumpir esa vida en gestación significaría eliminar también su existencia legal futura. De aquí se deduce que no importa la forma en que se lleve a cabo la fecundación humana, de forma natural o artificial, el fruto de la concepción es claramente un ser humano. Un ser humano que está en un proceso de gestación. “La muerte prematura del ser humano en gestación elimina de raíz y de manera violenta las posibilidades de su futura existencia, ante lo cual el Estado no puede permanecer indiferente”. La Corte adopta el criterio de que lo fecundado es un nuevo ser humano y es desde la fecundación el principio en que la Constitución lo protege, por ello asevera que “En criterio de esta Corte, la vida que el Derecho reconoce y que la Constitución protege tiene su principio en el momento mismo de la fecundación y se extiende a lo largo de las distintas etapas de formación del nuevo ser humano dentro del vientre materno, continúa a partir del nacimiento de la persona y cobija a ésta a lo largo de todo su ciclo vital” Por eso en la sentencia se enfatizó que el aborto era una forma de acabar la vida del ser humano, porque “el aborto, a juicio de la Corte, es un acto en sí mismo repudiable, en cuanto cercena de modo irreparable la vida de un ser humano en formación” (Negrilla fuera de texto). Ya en la Sentencia T – 223 de 1998, se eleva a los seres humanos que aún no han nacido como seres humanos al cubrírsele constitucionalmente de la protección de sus derechos, y por mandato de los convenios internacionales, anunciado así: “Los innumerables tratados y convenios internacionales suscritos por Colombia, así como el preámbulo de la Constitución Política, cuando asegura que el Estado tiene la obligación de garantizar la vida de sus integrantes; el artículo 43, al referirse a la protección de la mujer embarazada, y el artículo 44, cuando le garantiza a los niños el derecho a la vida, no hacen otra cosa que fortalecer la premisa de que los individuos que aún no han nacido, por la simple calidad de ser humanos, tienen garantizada desde el momento mismo de la concepción la protección de sus derechos fundamentales”. (Negrilla fuera de texto) Esto mismo se extrajo en la Sentencia T- 179 de 1993. En conclusión gracias a la Jurisprudencia, se puede afirmar que el ser humano comienza su existencia desde la fecundación, y desde ese momento debe ser protegido. En el cigoto hay vida humana, es un ser humano que ha empezado a formarse pero al fin y al cabo es un ser humano. No es de obviar que en las sentencias C-133/94, C-013/97 y C-213/97 la Corte reafirma la condición de ser humano del Nasciturus desde el hecho mismo de la concepción o fecundación. III. LA CORTE HA COBIJADO AL NASCITURUS COMO NIÑO POR VIRTUD DE LA CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO Y PROTEGE AL SER HUMANO ANTES Y DESPUÉS DE SU NACIMIENTO Colombia ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño, un tratado en el que son proclamados derechos esenciales para la infancia y la adolescencia y se enuncia el compromiso de las naciones que lo ratifican de ceñirse a la entera protección de éstos. El documento fue ratificado por Colombia el 28 de Enero de 1991 destacando reservas en el proceso sobre la edad mínima en que el ser humano es apto para ser reclutado en las fuerzas militares que es la de dieciocho años. En cuanto al Nasciturus, se destacan los siguientes apartados: - El ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo ley interna de cada país, se entiende como un niño. (Artículo 1) - Todos los derechos reconocidos por la convención sobre el niño, cualquiera fuera su condición o la de sus padres o representantes legales, serán garantizados por los Estados Partes, tomando las medidas necesarias para protegerle contra toda discriminación o castigo a causa de la misma condición que presente. (Artículo 2) - La vida es un derecho intrínseco de todo niño, los Estados Partes garantizarán su supervivencia y su desarrollo. (Artículo 6) - Solo después del nacimiento adquirirá otros derechos como su identidad, nacionalidad entre otros. (Artículo 7) Se desprende de todo lo anterior, que el ser humano por nacer bajo la óptica de la convención es considerado como un niño, pues la periodicidad de su desarrollo es menor a la de los menores de dieciocho años de edad y debido a su condición debe ser protegido, asegurado su derecho a la vida y a la supervivencia. El niño en su condición de maduración en un claustro ventral tiene unos derechos intrínsecos y primordiales, y solo después de su nacimiento será titular de otros más. Ya que este tratado internacional estudiado forma parte del bloque de constitucionalidad en Colombia y que debe ser factor de interpretación de la misma constitución, puede traerse a colación el instrumento más importante a término de puntualizar qué es un niño. La Corte Constitucional a través de la Sentencia C-092 de 2002, entró a definir esa significación estudiando varias opciones, expresándose de este modo “El Diccionario de la Lengua Española (Real Academia de la Lengua) define los conceptos de niñez, pubertad y adolescencia así: Niñez es el “período de la vida humana, que se extiende desde el nacimiento a la pubertad”. Pubertad es “la primera fase de la adolescencia en la cual se producen las modificaciones propias del paso de la infancia a la edad adulta”. Adolescencia es la “edad que sucede a la niñez y que transcurre desde la pubertad hasta el completo desarrollo del organismo.” Por su parte, el legislador colombiano consagra las siguientes definiciones en el artículo 34 del Código Civil: el infante o niño es aquél que no ha cumplido siete años de edad, impúber el varón mayor de siete y menor de 14 años y la mujer entre los siete y los doce, y es menor adulto el varón de catorce a dieciocho y la mujer entre doce y dieciocho años de edad”. En el tiempo en que se profirió esta providencia, estaba vigente el Código del menor, legislación que precedió a Ley de Infancia y Adolescencia, según el cual por el artículo 28, "se entiende por menor quien no haya cumplido los 18 años.", siendo menores los Infantes, los impúberes y los menores adultos. Al ser este código derogado por el artículo 217 de la Ley 1098 de 2006 con ciertas excepciones, el significado de menor quedó divagado. Aun así, no se quedó allí la Corte Constitucional pues al pronunciar la falta de claridad de la noción de niño en cuanto a las edades límites para diferenciar los conceptos anteriores (Niño, adolescente, menor, étc), éste debía tener un sustento internacional, por eso aclaró que “la Corte, con un gran sentido garantista y proteccionista ha considerado que es niño, todo ser humano menor de 18 años, siguiendo los parámetros de la Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada mediante Ley 12 de 1991, que en su artículo 1º establece: "Para los efectos de la presente Convención, se entiende por niño todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad." (Negrilla fuera de texto) Nótese, que aun cuando fue apuntada por la Corte Constitucional como primera opción del significado de niñez la aportada por la Real Academia de la Lengua donde el límite de inicio es el nacimiento, se prefirió la proferida por la Convención de los derechos del niño, por resultar garantista. El nacimiento no es un límite, ni tampoco lo fue para la ley al declararse límite de edades, llamársele niño o infante a aquel “que no ha cumplido siete años”. A parte de ello y sobre la misma norma internacional en la Sentencia C–154 de 2007 se afirma su carácter vinculante y el hecho de que el niño es un ser humano con dos condiciones particulares enunciando: “En la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989 y ratificada por Colombia mediante Ley 12 de 1992, al reconocer que, por sus condiciones particulares, el niño es un ser humano en estado de inmadurez física y mental que necesita “protección y cuidado especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento (…)" (Negrillas fuera de Texto). El Nasciturus es pues, un niño que cumple perfectamente con esas condiciones que enuncia la Corte, la posesión de una inmadurez física y mental como ser humano en proceso de formación que es, antes del nacimiento o sin necesidad del nacimiento como tal. Además es menor de edad al no cumplir ni dieciocho años de vida a la luz de la Convención de los derechos del niño de la ONU. IV. EL NASCITURUS ES UNA PERSONA. Cómo se explicó con anterioridad, la Corte Constitucional dio a entender que el Nasciturus no era una persona humana según la Sentencia C-355 de 2006, descargada en físico en su página 180: “La protección de la vida del embrión o del feto, que también es una obligación del Estado, en tanto que principio de la vida humana y en tanto que protección a la mujer embarazada, no implica que la protección de éste deba ser la misma para el embrión humano, para el feto humano y para la persona humana. La protección del embrión y del feto en sus primeras etapas es la protección de la concepción como fenómeno que da inicio a la vida, la protección a la potencialidad que el óvulo fecundado representa, lo cual es a todas luces conforme con el principio de la dignidad del ser humano desde el momento en que éste lo es en potencia si bien aún no lo es en términos físicos, fisiológicos, sociales o jurídicos. La protección del feto que puede vivir extrauterinamente, es la protección del nacido y la protección de la persona, entendida en términos jurídicos, es la protección plena, es decir, la protección al sujeto de derechos y obligaciones. Más con justificación en la Convención Interamericana de Derechos Humanos ratificada por Colombia, si el Nasciturus es un ser humano, lo cobija el concepto de Persona, cuestión que simultáneamente está estudiando el Doctor ALEJANDRO Linares e la Corte Constitucional en el proceso D-13225. La Convención Interamericana de Derechos Humanos, también llamada Pacto de San José de Costa Rica , entró en vigencia el 18 de Julio de 1978, es un instrumento donde todos los estados miembros “se comprometen a respetar los derechos y libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona que esté sujeta a su jurisdicción, sin discriminación alguna (...) " . Entre estos derechos destacamos: • Todo ser humano es considerado una persona, para efectos de la convención (Artículo 1 No. 2) PARTE I - DEBERES DE LOS ESTADOS Y DERECHOS PROTEGIDOS CAPITULO I - ENUMERACION DE DEBERES Artículo 1. Obligación de Respetar los Derechos 1. Los Estados Partes en esta Convención se comprometen a respetar los derechos y libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona que esté sujeta a su jurisdicción, sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social. 2. Para los efectos de esta Convención, persona es todo ser humano. (Negrilla fuera de texto) • Toda persona tiene derecho a que le sea reconocida su personalidad jurídica (Artículo 3) • Toda persona tiene derecho al respeto de su vida desde el momento de su concepción, nadie puede ser privado de ella arbitrariamente (Artículo 4). • Toda persona tiene derecho al respeto de su integridad física, psíquica y moral y no debe ser sometido a tratos crueles inhumanos o degradantes. En conclusión el ser humano por nacer, por el hecho de ser humano es persona, tiene personalidad jurídica y se le debe respeto a sus derechos más intrínsecos, como el hecho de existir. Así las cosas, la Corte al haber dicho que el Nasciturus es un ser humano, no podría desconocer la Convención y decir que éste no es una persona. Seguidamente se expresa que Esta es la perspectiva de la Corte sobre el concepto de persona: “Estima la Sala, que persona, es lo mismo que decir sujeto de derecho, en virtud de que "el hombre sólo es persona en sentido jurídico en cuanto es titular de los derechos y obligaciones correlativas cuya realización dentro del orden y la justicia es el fin del derecho objetivo, de la norma" (Negrilla fuera de Texto). Vemos como por ejemplo según la Convención americana sobre Derechos Humanos ratificada por Colombia por la Ley 16 de 1972, (un convenio entre Estados sobre reconocimiento de Derechos con consideración de tratados previos como la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y la Declaración Universal de los Derechos Humanos) acentúa en el artículo 1, y su inciso 2: “Para los efectos de esta Convención, persona es todo ser humano”. Esta Declaración consagra varios derechos para la persona como todo ser humano, como por ejemplo el derecho a la vida (Art. 4), a la Integridad Personal (Art. 5), el derecho a la Libertad Personal (Art. 7), a la Protección, a la honra y dignidad (Art. 11), entre otros. La característica es que cada uno de estos artículos comienza invariablemente con la oración: “Toda persona tiene derecho a…” entiéndase entonces como “todo ser humano tiene derecho a…” La noción de persona está muy ligada a la personalidad jurídica, la Corte Constitucional se remitió a extraer la acepción dada por Kant, para explicar esta relación, "Si el hombre es una realidad natural, la persona es una noción elaborada por la ciencia del derecho, de la cual ésta podría, por lo tanto prescindir. Facilita la descripción del derecho, pero no es indispensable, ya que es necesario siempre remitirse a las normas que regulan la conducta de los individuos al determinar sus deberes, responsabilidades y derechos subjetivos. Decir de un hombre que es una persona o que posee personalidad jurídica significa simplemente que algunas de sus acciones u omisiones constituyen, de una manera u otra, el contenido de normas jurídicas” . (Negrilla fuera de texto). Se deduce entonces que el hombre es persona cuando sus manifestaciones corresponden o se enmarcan dentro de normas jurídicas. En la Sentencia C-591 de 1995, debido a la cita ya anotada, se concluye que “El ser persona es, precisamente, el tener personalidad jurídica” , pero a modo de aclaración, al debatirse cuando se origina la existencia legal de la persona, disiente con la forma escrita en que en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, consagra en su artículo seis, que la personalidad jurídica es un derecho de los seres humanos, endilgando la esclavitud existente en ciertas naciones que firmaban y ratificaban la adhesión a la Declaración Universal. Si bien Kant, alega la distinción de los conceptos hombre y persona, lo más congruente es la posición de la corte en la Sentencia C-133 de 1994, al alegar que el hombre es persona al ser titular de derechos y esto corresponde a la noción de persona de Kant porque sus manifestaciones, acciones y omisiones compaginan con las normas jurídicas. Por eso es inapropiado, que se discrimine el artículo 6 de la Declaración Universal de derechos Humanos que reza: “Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica”, o lo mismo exprese el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos en su artículo 16 o el artículo 3 de la Convención Americana de Derechos Humanos sustentada con el artículo interpretativo 2 de la misma convención. Ser persona es ser sujeto de derechos de acuerdo a lo estudiado, porque la persona a la luz de los Tratados Internacionales, es un ser humano que es titular de derechos, por su puesto consagrado en normas jurídicas, ya que la persona es un concepto jurídico. Concuerda esto con el artículo 74 del Código Civil ya enunciado al afirmar: “ARTICULO 74. . Son personas todos los individuos de la especie humana, cualquiera que sea su edad, sexo, estirpe o condición”. Irónicamente es el mismo órgano jurisdiccional en la Sentencia C- 133 de 1994 el que afirma que el Nasciturus no es persona, porque ésta solo existe en la medida de que nazca y que por lo tanto merece su protección como futura persona que representa con plena satisfacción del artículo 90 de la ley civil. Lo que tiene entonces es una personalidad condicional porque sus derechos están sujetos a una condición suspendida hasta su nacimiento vivo, en concordancia con el artículo 93 del Código Civil. Ya que esto es así vale la pena que sean revisados los artículos 90 y siguientes del Código que actualmente esta estudiando la Corte en la D-13225, pues la postura no es coherente con los tratados internacionales y la sana doctrina. Empero tras las razones vistas como ser humano y el amparo que las normas internacionales dan al derecho del reconocimiento de su personalidad jurídica, el Nasciturus al ser sujeto de derechos es persona. V. LA CORTE CONFIRMÓ QUE EL NASCITURUS ES SUJETO DE DERECHOS Y QUE ÉSTOS SON FUNDAMENTALES. En un estudio de las Sentencias C-133 de 1994 y la T-223 de 1998, se encontró que la Corte Constitucional predica que el Nasciturus es un Sujeto de derechos y en tres (Sentencias C-013/97, T-1502/00, T-1634/00) se afirma que son titulares de derechos, que como ya se explicó, son fundamentales, y se limitan a los más necesarios a su existencia y supervivencia. Baste el propio pronunciamiento de la Corte en estas sentencias con citas separadas en su título pertinente sobre esto, para dejar claro que el Nasciturus es Sujeto de derechos, afirmándose que: “La tradición jurídica más acendrada, que se compagina con la filosofía del estado social de derecho, ha reconocido que el nasciturus es sujeto de derechos en cuanto es un individuo de la especie humana. Los innumerables tratados y convenios internacionales suscritos por Colombia, así como el preámbulo de la Constitución Política, cuando asegura que el Estado tiene la obligación de garantizar la vida de sus integrantes; el artículo 43, al referirse a la protección de la mujer embarazada, y el artículo 44, cuando le garantiza a los niños el derecho a la vida, no hacen otra cosa que fortalecer la premisa de que los individuos que aún no han nacido, por la simple calidad de ser humanos, tienen garantizada desde el momento mismo de la concepción la protección de sus derechos fundamentales”. (Negrilla Fuera de texto). VI. EL ABORTO ES REPUDIABLE PARA LA CORTE CONSTITUCIONAL Y DEBE PROTEGERSE EL DERECHO FUNDAMENTAL DE LA VIDA DEL NASCITURUS CON LAS NORMAS INCLUSO LAS PENALES Tal como se reitera, la Corte expresó en la Sentencia 213 de 1997: El aborto, a juicio de la Corte, es un acto en sí mismo repudiable, que, en cuanto cercena de modo irreparable la vida de un ser humano en formación, lesiona gravemente el derecho constitucional fundamental del que se trata y exige del Estado la consagración de normas que lo repriman y castiguen, si bien la ley tiene autonomía para prever causales de justificación o exculpación, como ocurre con todos los delitos, (…) Como ya lo ha puesto de presente la Corte, "el derecho a la vida sólo puede ser efectivamente garantizado cuando el Estado ejerce a plenitud la exclusividad de la administración de justicia y el privilegio de la coerción legítima" (Cfr. Corte Constitucional. Sentencia T-102 del 10 de marzo de 1993), lo cual excluye tanto la posibilidad de que las personas hagan justicia por su propia mano como la omisión de la autoridad en la preservación y defensa cierta y eficiente de la vida. VII. SEGÚN SALVAMENTOS DE VOTO, LA CORTE YA HABÍA EQUIPARADO ANTES DE LA SENTENCIA C-355 DE 2006 AL NASCITURUS COMO UNA PERSONA HUMANA. Estudiados los salvamentos de voto, en las Sentencias C-133 de 1994, C-013 de 1997, se observa que los Magistrados CARLOS GAVIRIA DIAZ, ALEJANDRO MARTÍNEZ CABALLERO y EDUARDO CIFUENTES MUÑOZ, habían expresado a la corte en pleno lo siguiente: “Según la doctrina mayoritaria, la Constitución y el derecho internacional reconocen el derecho a la vida del nasciturus. La Corte equipara al no nacido a la persona humana y le otorga protección absoluta por ser expresión del valor de la vida. Estima que la vida humana es intrínsecamente valiosa por lo que resulta inaceptable moral y jurídicamente poner término a una vida ya iniciada”. VIII. LA CORTE CONSTITUCIONAL HABÍA EXPRESADO QUE EL EMBARAZO NO ES UNA ENFERMEDAD Y QUE NO LIMITA EL LIBRE DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD DE LA MUJER, POR LO TANTO, SU PROYECTO DE VIDA La Corte Constitucional en su sala plena ya había estudiado el impacto de una nueva criatura en la vida de la madre, en especial de una mujer en estado de indefensión. La Sala plena de la Corte Constitucional profirió la Sentencia SU-1167 de 2001 sobre una tutela instaurada por un pensionado de ECOPETROL contra dicha entidad por habérsele excluido del servicio médico a su hija al quedar en embarazo y suponer ECOPETROL que ella ya había conformado una nueva familia. La tutela tuvo como ánimo, el desconocimiento del padre de la criatura y la dependencia económica de la hija por su estado mental. Esta sentencia fue aprobada el seis (6) de noviembre de 2001 en Bogotá y el Magistrado Ponente fue el Doctor Eduardo Montealegre Lynett. Las consideraciones de la Corte fueron: A) “El acto discriminatorio es la conducta, actitud o trato que pretende - consciente o inconscientemente - anular, dominar o ignorar a una persona o grupo de personas, con frecuencia apelando a preconcepciones o prejuicios sociales o personales, y que trae como resultado la violación de sus derechos fundamentales.” (Negrillas fuera de texto) B) La autonomía e individualidad de la mujer no se reduce a que sea instrumento de procreación. C) La libertad de la mujer no se reduce por el hecho del embarazo. D) Tampoco implica el embarazo la obligación de constituir familia. E) El embarazo no es una enfermedad. F) “El embarazo, cuya posibilidad asume la mujer, así como el hombre, aunque la coloca en una situación que la hace merecedora de especial atención (C.P. art. 43), no le impide realizar su proyecto de vida” G) “Cuando la familia esté en imposibilidad de brindar protección a los niños, le corresponde a la sociedad o al Estado la protección”. Es decir, la mujer conserva su dignidad y no depende esto el ser procreadora o no, cuando ella no pueda hacerse cargo de su hijo corresponde al Estado brindarle la protección que necesite. Grosso Modo, si la madre no puede hacerse cargo de su hijo, por ejemplo, no debe abortarlo, El Estado debe asumir la tutela jurídica de la vida y la dignidad humana de madre e hijo. Además, la corte ya había resuelto que la mujer no perdía su dignidad al convertirse en madre y que: “aun admitiendo, en gracia de discusión, que la prohibición legal del aborto en los eventos descritos implicara agravio a la dignidad de la mujer, este derecho no podría jamás entenderse como prevalente sobre el de la vida del que está por nacer” IX. LA OBSERVACIÓN GENERAL DE LAS SENTENCIAS ESTUDIADAS PROVENIENTE DE LA CORTE, NO ESTÁN DINAMIZÁNDOSE, SE ESTÁN CONTRADICIENDO. La Corte Constitucional, órgano jurisdiccional que vigila por el cumplimiento de la misma constitución, nace en 1991 por la Carta Política pero su primera sentencia se logra en el año de 1992. Sus fallos sobre el Nasciturus tienen posiciones contrapuestas, como se puede observar en las sentencias analizadas en este trabajo escrito desde el año de 1993 hasta el año 2009. Por medio de la jurisprudencia se ha definido al ser humano por nacer o no nacido como Nasciturus propiamente, y en varias sentencias posteriores le protegen por virtud del artículo 11 el derecho a la vida. Sin embargo hay algo marcadamente contradictorio, en muchas de ellas la Corte afirma que el Nasciturus es un sujeto de derechos (Sentencias C-133/94 T-223/98), es titular de derechos (Sentencias C-013/97, T-1502/00, T-1634/00), que sus derechos son fundamentales (Sentencias T-223/98, SU-491/93, T-588/04) y sus derechos son los mismos que le corresponden a los niños (Sentencias T-223/98, SU-491/93, T-1634/00, T-588/04). Por otra parte puede notarse que desde el año 2006, año en que salió la sentencia C–355, la Corte ha negado el hecho de que el Nasciturus es persona porque no es titular de derechos y al no tener derechos, los que prevalecen son los de la mujer gestante, o que los derechos fundamentales no son absolutos sino que se someten a ponderación, pero no se comprende porque si para la Corte Constitucional se haya manifestado que el aborto fue descartado por la Asamblea Nacional Constituyente en su jurisprudencia, que ha considerado el aborto repudiable, últimamente haya consagrado el aborto con el nombre de Interrupción Voluntaria de la Mujer como derecho fundamental. X. LOS CUESTIONAMIENTOS PRESENTES SOBRE POLÍTICA CRIMINAL YA HABÍAN SIDO EVALUADOS POR LA CORTE CONSTITUCIONAL, PERO FUERON SUPERADOS. LA DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO NO HA DISMINUIDO LOS AGRAVIOS A LA MUJER POR LOS QUE FUE DESPENALIZADO EN TRES CASOS. Solicitamos comedidamente se observen los salvamentos de voto de los Magistrados CARLOS GAVIRIA DÍAZ, ALEJANDRO MARTÍNEZ CABALLERO Y EDUARDO CIFUENTES MUÑOZ respecto de las sentencias C-133 DE 1994 Y C-013 de 1997. Las inquietudes del Magistrado ALEJANDRO LINARES EN LOS PROCESOS D-13225 Y D-13255 DE 2019 PROMOVIDOS POR LA DOCTORA NATALIA BERNAL, están relacionadas con los cuestionamientos que los magistrados que salvaron el voto para la confección de dichas jurisprudencias ya habían expresado. Es decir, la Corte Constitucional ya había estudiado estos cuestionamientos y ya lo habían debatido, al punto que el doctor EDUARDO CIFUENTES MUÑOZ volvió a salvar voto al respecto en la Sentencia en que fue ponente, la Sentencia C-213 DE 1997 Y LITERALMENTE ESCRIBIÓ: En acatamiento de la cosa juzgada constitucional, se impone la decisión adoptada en la presente providencia. No obstante, reitero los argumentos expuestos en el salvamento de voto que expuse en relación con la sentencia C-013 de 1997. XI. DESPENALIZAR EL ABORTO AUMENTÓ LOS ABORTOS, NO DISMINUYÓ LOS AGRAVIOS A LA MUJER POR LOS CUALES LO DESPENALIZARON El despenalizar el aborto en tres causales, no disminuyeron los actos abusivos, ni el acceso carnal violento en las niñas y las mujeres, ni ha incidido en hacer disminuir el número de niños gestados con malformaciones, ni en la disminución de casos de grave peligro a la salud de la mujer. Así las cosas, se ha incitado una política contra el niño, el Nasciturus, no a favor la mujer. No se entiende el incremento de embarazos no deseados y la falla en las políticas educativas sobre niños, niñas y adolescentes, no se comprende que no hay una cifra cierta de lo que está originando en la mujer casos de malformación de sus hijos, por ejemplo si obedece a factores físicos propios o a factores externos, que pudieran haberse diagnosticado o previsto, no se comprende qué está fallando en la persecución, prevención y condena de personas que hayan cometido actos sexuales abusivos que tengan como resultado embarazos. Así las cosas, el aborto no está ayudando a la mujer, solo mata a su hijo. XII. LA DEMANDANTE EN PROCESOS D-13225 Y D-13255 DE 2019, ASEGURA HABER APORTADO PRUEBAS CIENTÍFICAS Y MÉDICAS, DE QUE EL ABORTO ESTÁ CAUSANDO AGRAVIO A LA SALUD PSICOLÓGICA A LA MUJER QUE SE SOMETE AL PROCEDIMIENTO. Lastimosamente se observa en los autos del 17 y 20 de Enero de 2020 proferidos por el doctor ALEJANDRO LINARES DE LA CORTE CONSTITUCIONAL, QUE NO SE MANIFIESTA INTERÉS ALGUNO EN EL APOYO DE EXPERTOS DE LA SALUD PSIQUIATRICA O PSICOLÓGICA QUE RINDAN CONCEPTO SOBRE LAS CONSECUENCIAS DEL ABORTO SOBRE LA SALUD PSICOLÓGICA DE LA MUJER. Con preocupación también se observa una remisión de evidencia al despacho respectivo por la doctora BERNAL CANO en la que expresa: “El Doctor Octavio Escobar aporta a los procesos ante la Corte Constitucional un estudio científico muy importante, realizado sobre una muestra de 10.132 mujeres colombianas, de las cuales un grupo de 4452 que abortaron voluntariamente, presentaron secuelas emocionales como síntomas de depresión, angustia, consumo de estupefacientes, sentimientos de culpabilidad, pensamientos suicidas, pesadillas. Estos síntomas posteriores al aborto provocado comprueban la existencia de daño moral sufrido por las mujeres que abortan voluntariamente. Comprobamos entonces una vez más, en una muestra más significativa de mujeres, que el aborto legal e ilegal afectan la salud mental de las mujeres” Cabe resaltar que, ante la negativa de practicarse pruebas periciales, por parte de la Corte Constitucional en este caso, por motivos económicos tal como lo dice el magistrado ALEJANDRO LINARES en el auto de 17 de Enero de 2020 en proceso D-13255, ponen en riesgo el análisis pertinente de dichas pruebas. Quedando en el olvido. XIII. DENTRO DEL PROCESO ANTE LA CORTE CONSTITUCIONAL D-13255 DEL 13 DE MAYO DE 2019 SE OBSERVA UNA CANTIDAD DESIGUAL DE EXPERTOS, EN LOS QUE APARECE UNA MAYORÍA A FAVOR DE LAS DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO Y UNA MENOR CANTIDAD DE EXPERTOS EN CONTRA. La diferencia en la cantidad de expertos a favor de la despenalización del aborto como mayoría, daría a entender que se corre el peligro de no tener un fallo justo y confiable. La doctora NATALIA BERNAL ha solicitado en diversas ocasiones aprobaciones de AUDIENCIA PÚBLICA pero el silencio de la Corte Constitucional, cierra esa oportunidad de hacer un debate justo. Además se les ha la requerido a la mayoría de expertos dar concepto técnico sobre “la salud de la mujer gestante y las barreras administrativas subyacentes a la interrupción voluntaria del embarazo en nuestro país”. Entreviendo la experticia para consolidar el IVE. XIV. LA CORTE CONSTITUCIONAL HA DICHO QUE EL NASCITURUS ES UN SER DIFERENTE A SU MADRE En la sentencia C-133 del 17 de Marzo de 1994, la Corte constitucional afirmó: “la gestación genera un ser existencialmente distinto de la madre” Por lo tanto, no puede disponer de éste arbitrariamente. XV. LA MUJER NO RECUPERA SU DIGNIDAD HUMANA CON EL ABORTO, ANTES DE AQUÉL NUNCA LA HABÍA PERDIDO Sobre este tema en la Sentencia C-213 de 1997 aseveró: “Nadie podrá tildar de indigna a la mujer que, no obstante haber sido violada y hallarse encinta como consecuencia de la violación, decide dar a luz. No reside la dignidad de la mujer en reconocerle un derecho que naturalmente no tiene.”. XVI. LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA AFIRMA QUE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES DE LOS NIÑOS PREVALECEN A LOS DE LOS DEMÁS. CONTRADICCIÓN SOBRE LA PREVALENCIA DEL DERECHO FUNDAMENTAL DEL ABORTO O “DE LA INTERRUPCIÓN VOLUNTARIA DEL EMBARAZO-IVE” DE LA MUJER” No se comprende por qué la CORTE CONSTITUCIONAL después de la Sentencia C-355 de 2006 somete a ponderación los derechos fundamentales de los niños, cuando la Constitución ha previsto que siempre prevalecerán, si ello no fuera así, El pueblo a través de la Constitución no lo hubiera previsto así. LA CONSTITUCIÓN, AMPARA AL NASCITURUS como niño la Corte no puede contradecirse. En tenor a todo lo anterior, hago las siguientes; PETICIONES.- PRIMERO.- Exponer este conjunto jurisprudencial y las razones expuestas a la CORTE CONSTITUCIONAL para que en procura de mantener estabilidad jurídica en la interpretación normativa sobre el Nasciturus y la protección de su derecho fundamental a la vida le sea preservado el amparo constitucional correspondiente, como ser humano, como niño, como persona y como sujeto de Derechos conforme a sus propios pronunciamientos. SEGUNDO.- Se solicita comedidamente que en su concepto técnico con fecha límite del 31 de Enero de 2020 ante la Corte constitucional proceso D-13255 de 2019 tenga en cuenta la jurisprudencia y las razones aquí expuestas y en caso contrario explicar por qué no se ciñó a esta jurisprudencia de la Corte. TERCERO.- Se solicita comedidamente, advierta a la CORTE CONSTITUCIONAL LAS CONTRADICCIONES EN SU JURISPRUDENCIA para darle el orden pertinente según el espíritu de la Constitución, pues como se observó en el primer punto expuesto, la ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE no consagró el aborto, sino que lo descartó concediendo a las autoridades potestad para regular normas que protegieran al Nasciturus, como por ejemplo las punitivas, según palabras de la Corte y del Ministerio de Justicia. CUARTO.- Se solicita comedidamente, advierta a la CORTE CONSTITUCIONAL LAS CONTRADICCIONES EN SU JURISPRUDENCIA SOBRE LA CALIDAD DE PERSONA QUE TIENE EL NASCITURUS, conforme al Pacto de San José y a lo endilgado inclusive por los Magistrados que salvaron voto en la Sentencia C-133 de 1994, en la página 32 de 34. “La Corte equipara al no nacido a la persona humana y le otorga protección absoluta por ser expresión del valor de la vida”. Lo dicho por la Corte en Sentencia C-355 de 2006 CONTRADICE ESA CALIDAD. QUINTO.- Se solicita comedidamente, advierta a la CORTE CONSTITUCIONAL LAS CONTRADICCIONES EN SU JURISPRUDENCIA SOBRE el derecho fundamental de los niños consagrados en el artículo 44 de la Constitución Nacional, ya que según la carta política estos derechos prevalecen sobre los demás, más la Corte Constitucional dice que deben ser ponderados según la sentencia C-355 de 2006, así las cosas, realmente los derechos de los niños no prevalecen sobre los demás porque están condicionados. SEXTO.- Se solicita comedidamente dentro del límite de sus funciones, confirmar si la despenalización del aborto hasta ahora permitido, ha disminuido el acceso carnal violento contra la mujer, ha prevenido los peligros contra la salud de la mujer y ha permitido prever el origen de las malformaciones diagnosticadas para también prevenirlas y tratarlas. OCTAVO.-Se solicita comedidamente en su concepto ante la Corte Constitucional en proceso D-13255 de 2019 defender la vida del ser humano antes de nacer conforme a los postulados jurisprudenciales expuestos, el Pacto de San José y la Convención sobre los derechos del niño. NOVENO.- En el peor de los casos si el aborto continuara pese a que la Corte ha dicho que es algo repudiable, sea explicado bajo los límites de sus funciones, cómo se les dará una muerte sin dolor al nasciturus como ser humano y qué se harán con sus restos cuando su madre se oponga a dejarle vivir acudiendo a abortarlo. DÉCIMO.- Adelante las labores necesarias de acuerdo a sus funciones para confirmar evidencias científicas, incluidas las expuestas por la demandante NATALIA BERNAL en los casos de estudio dentro de los procesos D-13225 Y D-13255 de 2019 ante la CORTE CONSTITUCIONAL, para que las mujeres que hayan sufrido procedimientos abortivos legal o ilegalmente, no sean revictimizadas al ser ignoradas las consecuencias que el aborto haya tenido en su salud psicológica en silencio. NOTIFICACIÓN La respuesta a esta PETICIÓN podrá serme notificada en el correo electrónico de contacto por el que lo he enviado.

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NO AL ABORTO EN COLOMBIA - EL ABORTO GENERARA INESTABILIDAD JURÍDICA EN COLOMBIA.

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